"Más caliente que negra en baile", dijo mi abuelo, y yo era tan chica que no entendí.
Pregunté. Mi abuela intentó pilotearla con lo de la calentura como sinónimo de enojo, pero entonces yo no comprendí por qué la morena se enojaba en el baile.
martes, 7 de abril de 2009
lunes, 6 de abril de 2009
Post sin título
Hace un par de meses volvió el cable a mi vida. Y lo que más tengo ganas de ver, son las series que veía hasta la crisis del 2001. Hoy estaba viendo "Everybody loves Raymond". El abuelo cascarrabias y papelonero tenía la primera conversación con la nieta, de unos ocho años. No sabía cómo hablarle, qué decirle. Me acordé de mi abuelo y me dieron ganas de llorar.
Sí, viendo el canal Sony.
miércoles, 1 de abril de 2009
Mi Alfonsín particular
Habían pasado unos pocos meses desde que asumió Alfonsín (cuya campaña electoral había seguido en la tele con tanta pasión como si fuera "Señorita Maestra" o "Burbujas"), cuando tuve con mi abuela el siguiente dialoguito:
YO: A mí me defraudó Alfonsín.
ABUELA (sorprendida): ¿Por qué?
YO: Porque yo pensaba que Alfonsín iba a abrir todas las cárceles y los desaparecidos iban a volver.
Plop, hizo mi abuela. Y se acordó de haber escuchado a Alfonsín hablar de la liberación de los presos políticos. Poco tiempo después, yo le explicaba a ella que mis papás estaban muertos, que no los esperara más, que tenían que estar muertos por la sencilla razón de que no venían a buscarme.
Antes de que esta ola amnésica nos tape, permítame el lector recordarle algunas cosas que Alfonsín no hizo por democracia ni por la justicia. La Conadep sólo recogió los testimonios de las víctimas, sin investigar nada por iniciativa propia. El Juicio a las Juntas nos quedó chico: no puedo festejar los cuatro años de prisión de Agosti, ni que no se considerara probado que los milicos se afanaban pibes como metodología represiva, entre otras perlitas. Se creó el Banco Nacional de Datos Genéticos donde mi familia dejó su muestra de sangre, pero a mi hermano lo tuve que encontrar yo, yo en persona, trabajando en Abuelas, no en el Estado. Cuando los milicos lo apretaron, Alfonsín nos desmovilizó con su ex célebre "Felices Pascuas". Me guardo, para no aburrir con obviedades, cualquier comentario sobre el Punto Final y la Obediencia Debida. Y para no herir la susceptibilidad de los deudos, no voy a mencionar otras cosas que quedan por fuera de su política de Derechos Humanos. Pero bueno, nada de esto importa ya, porque Alfonsín se está ganando post mortem la amnistía que nunca recibieron muchos presos políticos que siguieron en gayola (para usar un término caro a este blog) durante su gobierno.
martes, 31 de marzo de 2009
RA
No me cabe ninguna duda de que mi abuelo integra el Comité de Bienvenida al Dr. Raúl Ricardo Alfonsín en el Purgatorio.
No digan que no les avisé: muy pronto habrá plazas, calles y escuelas con su nombre, algún billete tendrá su imagen (alguno conmemorativo del Bicentenario desde ya, pero quizás algún billete común y corriente también), Chascomús será rebautizado "Alfonsín" y el Word te va a tirar "Alfonsín" como sinónimo de "democracia".
Muere un radical, nace un prócer.
Mi abuelo, de parabienes.
miércoles, 18 de marzo de 2009
Verdaderas intenciones
Seguro que el post de ayer atrajo a nuevos lectores que guglearon "susana gimenez pena de muerte".
Al final soy una falluta y los derechos humanos me importan un pito.
(¿Ven a qué me refería en esta oportunidad?)
martes, 17 de marzo de 2009
Dinosaurio vivo
A Susana Giménez hay que perdonarle lo que dijo sobre los derechos humanos y la pena de muerte porque le tocaron un ser querido. Además, Susana dice cualquier cosa. "¿Un dinosaurio? ¿Vivo?"
En cambio, a mi abuelo le desaparecieron un hijo, una nuera y un nieto y no recuerdo haberle escuchado nunca decir que el que mata tiene que morir.
domingo, 15 de marzo de 2009
Mi habla envejece
Quizás sea una consecuencia no prevista de este blog.
Quizás tenga que ver con que hace poco me mudé y por primera vez en años, casi diría por primera vez desde que dejamos el departamento de Obligado en 1987, me siento en casa.
Quizás sea porque, como ya dije alguna vez, desde que murió mi abuela, hace tres años, todo este mundo de mi infancia es ficción.
Quizás sea porque mis ganas de escribir sobre el temita, o mejor dicho, sobre mi vida atravesada por el temita, son cada vez más fuertes.
Quizás sea culpa de Irma y Orlando.
Como sea, cuestión que cada vez hablo más como una persona de cincuenta para arriba y en un registro más canyengue, según definición de mi co-equiper Jose. Lo raro es que ya no trabajo con viejos y que nunca estuve más en contacto con "lo moderno" que en este momento de mi vida. ¿Ven? ¿A quién se le ocurre hablar de "lo moderno"? Bueno, así estoy con todo.
¿A dónde iremos a parar?
miércoles, 11 de marzo de 2009
Reflexiones gilas
En la escala del 1 al 1o, ¿cuán deciamiabuelo es la expresión "logi", como vesre de "gil"?
No se la recuerdo especialmente a mi abuelo, pero yo le doy un 9.
Mi abuelo sí me decía "gila", el femenino, que también me parece muy logrado.
Y qué lindo es el insulto "¡gil!". Qué potente, qué conciso.
martes, 10 de marzo de 2009
In your face
Con mi abuelo veíamos los primeros partidos de la NBA que se televisaron en el país.
Muy cool, ¿no?
Lástima que también mirábamos "Gladiadores americanos". Eso da la pauta de que en realidad veíamos cualquier cosa que dieran en el 9.
lunes, 9 de marzo de 2009
Incógnita
Algún día voy a hacer arreglar una cajita de música que tengo y que no anda. Tiene rotas las patitas metálicas, ésas, las flexibles. Estuvo desde siempre en la casa de mis abuelos. En mi casa.
Parece un alhajero. Todo dorado, en la tapa tiene un dibujo de unas pastorcitas en el río. Y adentro, es de felpa roja. Y debajo de un cartón plegado y forrado en felpa, la cajita de música. Y adentro adentro, adentro del rollito, ya no sé.
Tengo una cajita de música cuya melodía desconozco. Suena a metáfora, pero no la entiendo.
(Con poco más que esto, Nicole Krauss escribió un best-seller. ¡Ay, Perez, más escritura y menos resentimiento!)
sábado, 7 de marzo de 2009
Sincretismo
(No sé por qué vienen apareciendo posts sobre política. Pero bueno, no sé por qué tengo este blog, así que no importa).
A pesar de ser radicales hasta la médula, a mis abuelos les cabía Evita. Cuando murió, fueron parte de la multitud que se acercó a despedirla. Y siempre me contaban que cuando nació mi papá, escribieron a la Fundación Eva Perón explicando que como mi abuelo era comerciante, necesitaban un teléfono para que mi abuela pudiera comunicarse con él si le pasaba algo al bebé; y que a los pocos meses les pusieron una línea. Sí, sí, la anécdota es incomprensible. Algo falla. Quizás mi memoria, o no entendí bien en su momento. O capaz que la anécdota es cualquiera, y listo.
Cuestión que adelante radicales todos unidos triunfaremos.
viernes, 6 de marzo de 2009
Otro radical no querido
"No hay nada que hacer, Don Perez".
Así le dijo Arturo Balbín a mi abuelo cuando fue a pedirle que hiciera algo por su hijo desaparecido.
Y agregó que "eran extremistas", o subversivos, o alguna otra palabra de moda.
Desde ese día, mi abuelo no lo quería mucho a Balbín.
