viernes, 19 de diciembre de 2008

Revistas

Mi abuelo compraba el diario todas las mañanas en el kiosco de Cabildo y Sucre.

Bastó pedirle una vez que me compre la "Billiken", para que lo hiciera siempre. La revista llegaba a mis manos el día que salía.

Lo mismo pasó con "La Biblia para los niños", sus veinte fascículos sobre las Escrituras y los quince sobre las vidas de los santos. Una pena, porque hizo estragos en mi psiquismo.

7 comentarios:

sritam dijo...

Mi abuela me compraba religiosamente la Anteojito y no sé por qué nunca me animé a confesarle que prefería la Billiken. Lo bueno es que me armé la colección de EspasaCalpe.

madre hay una sola dijo...

Qué suertuda che, a mí me compraban la Billiken nada más cuando me enfermaba. La Anteojito la pedíamos cuando venía mi primo de visita, porque a veces venía con juguetitos. Y tuve la Biblia para los niños también, te acordás de los pósters que se armaban pegando cuadraditos que venían en cada fascículo? Ah y empezamos a comprar unos de Jacques Cousteau también, te venía la Nautilius para armar, pero creo que compramos dos fascículos nomás.

Velas a Balzac dijo...

Felicitaciones por la nota en Mu.

perez dijo...

¡Gracias! No sabía que ya había salido.

Fran dijo...

Pero la Billiken era todo!

Anónimo dijo...

y al final te los encuadernaron? yo todavia los tengo y si los abro y veo los dibujos, me da una nostalgia terrible
hoy tengo 32 años

perez dijo...

Creo que di la batalla de la encuadernación y la perdí. Pero la verdad, no estoy segura. Misteriosamente, La Biblia para los Niños no nos acompañó en nuestra mudanza, cuando yo tenía 10. Los Misterios del Señor...