viernes, 2 de octubre de 2009

Muñecas

Cuando mi abuelo vendía tarjetas de estacionamiento en la puerta de la Galería Belgrano, tenía la costumbre de hacer la vista gorda cuando paraba la camioneta de la juguetería. A cambio recibía generosas propinas y... ¡muñecas para mí!

Éstas son las muñecas que me regaló mi abuelo:

- Una bebota gigante, que casi me tenía que hacer upa ella a mí, a la que yo llamé Jorgelina.

- Una bebota algo más chica, que cuando le apretabas la panza daba besitos. Se llamaba Kissie, creo que porque lo decía la caja.

- Una Barbie Trenzas, con su trenzador.

- Una Barbie Cocktail, por lejos la más bella de todas las Barbies.

Mi baba me traía muñecos con ropas típicas de los lugares a los que viajaba, me compraba libros y me llevaba al Colón a ver la ópera para niños. Mi abuela Argentina no me regalaba nada. Mi abuelo, digo siempre, era el único que entendía que yo era una niña y me regalaba esas muñecas que sólo servían para jugar.

5 comentarios:

SEÑORITA TÉ dijo...

Me hubiera encantado poder decir alguna vez: decía mi abuelo o mi abuelo decía.


No sé lo que es un abuelo.
Ni un tío.
Ni un primo.
No sé.
Y quiero saberlo.

la secretaria dijo...

ay perez, es verdad!!! los parientes "ricos" de mi familia me regalaban regalos tremendos pero inútiles, en cambio, mi abuelita monobloc me abrió las compuertas del mundo del juguete jagable...
en el campo de las barbies, le digo: barbie cocktail con el vestidito violeta y -si mal no recuero- unos ojos verdes divinos, la mía se llamaba TAMARA, zapatitos violetas también!!!
y el trenzador de barbie trenzas (ANALÍA), yo probé hacermelas pero fue un fracaso absoluto, nuevamente, triunfó el frizz

tenían nombre argentinos pero hablaban en neutro

angeles dijo...

Qué lindo...


Siempre me emociono cuando entro a este blog

Anónimo dijo...

Mi abuela no quería que me regalaran baterías de cocina ni esos juegos que traían escobas y otros elementos de limpieza. No quería que a las nenas nos impusieran el rol de ama de casas (según sus propias palabras). Una adelantada la abuela.

Excelentes tus blogs.

Carla

La Flaca Benelli dijo...

Entender que los chicos tienen su mundo, su lenguaje es de gran sabidurìa, un grande tu abuelo!