miércoles, 8 de abril de 2009

Vista

Mi abuelo sólo usaba anteojos para leer. Para ver de lejos, no.

Durante muchos años, yo seguía viendo tan bien como cuando era chica, mientras todos a mi alrededor comenzaban a usar anteojos e incluso se operaban. Hace un par de años empecé a usar anteojos para la compu. Y hace una semana por primera vez temí perder un bondi porque ya lo tenía muy encima y no distinguía qué numero era (tengo que aclarar que estoy recién mudada a un barrio nuevo y no conozco los colectivos).

Supongo que muy pronto voy a tener que usar anteojos. Serán lentes de contacto, porque no soportaría no poder frotar mi cara con la de mi chico. O no poder refregarme la ropa por la cara para saber si está seca, que es otra cosa animalesca que hago.

Cuánto que me había ilusionado con heredar la vista de mi abuelo, y no sólo su mal carácter y sus pies planos.

1 comentario:

madre hay una sola dijo...

¿Vas a privar a tu chico del dulcísimo gesto de sacarle los lentes al ser amado para comerlo a besos sin estorbos?