sábado, 23 de febrero de 2008

Nada que decir

Hoy que me caí de una bici en Barcelona, con la rodilla y el codo derechos doloridos, es una buena ocasión para contar esta anécdota.

Mi primera bici se la pedí a los Reyes Magos a los seis o siete años. Se la pedí literalmente: fuimos adonde atendían (creo que una sucursal de Frávega, seguro por el microcentro), me senté a upa de Melchor o Gaspar, nunca supe distinguirlos, y le dije muy segura: "Quiero una bicicleta roja".

Cuando bajé de las rodillas del Rey Mago, que no me gustaron nada, mi abuelo me preguntó con disimulo qué había pedido.

La mañana del 6 de enero, la bici roja me esperaba estacionada en la puerta de la piecita chica, mi no-dormitorio. Yo estaba como loca y hubiera salido a la calle pedaleando en camisón. Pero, ¡oh!, estaba frenada. Entonces le pregunté a mi abuelo cómo había sido posible que los Reyes me trajeran una bici defectuosa. Me imaginé que habría que esperar al año siguiente para que los propios Reyes me la arreglaran.

Mi abuelo se deshizo en explicaciones esótericas sobre los Reyes Magos, los camellos, el apuro, etc., y se dispuso a llevar la bici al negocio del ramo que había en Cabildo y Zabala o por ahí. Todo sonaba muy sospechoso y yo no quise abandonar mi nueva adquisición, así que lo acompañé. Cuando todo el personal de la mega-bicicletería lo saludó afectuosamente, mi abuelo y yo, sin mirarnos, comprendimos que era el fin de la ilusión.

El viejo ya ni amagó con dar más explicaciones.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo jamás pude recordar cómo y cuándo fue que dejé de creer en los reyes y en papa noel, por más que hago esfuerzos, y cada tanto me viene el mambo, no lo traigo a mi memoria. Hay un capítulo que se me borró de rígido. Recuerdo defender con uñas y dientes la existencia de ellos y recuerdo tener el tema superado, pero qué pasó en el medio?????

Fer

Cata dijo...

Mis "modernos padres" nunca me permitieron creer en los reyes, ni en Dios, ni me perforaron las orejas al nacer. De todos modos también para reyes me regalaron mi primera bicicleta.
¿No habrás ido a Harrods en lugar de Frávega?

perez dijo...

Fer: Mi amiga Catalina, que no es la que comenta acá, sino otra que lee y no comenta, sostenía muy convencida que Papá Noel era una macana, pero los Reyes existían en serio. Tal vez el período que se te perdió tenga algo de eso, una transición.
Cata: Puede ser que haya sido Harrod's, porque ahora que lo pienso, en el Frávega de Florida o por ahí fui a ver a Julieta Magaña.