jueves, 27 de marzo de 2008

Obvio

Mi abuelo no iba a las carreras, ni era fanático del turf.

Mi abuelo iba a los burros. Era burrero.

Era obvio, pero en algún momento había que decirlo.

1 comentario:

madre hay una sola dijo...

Me leí todo el blog. Está bueno lo que hacés, traer a alguien por sus palabras. Y también es conmovedor cómo te conocía. Los primeros días de ser madre me sorprendió cómo podía pasar horas mirando a mi hijo, sin cansarme, estudiando sus gestos. Era la cosa más fascinante que había visto en mi vida. Creo que a tu abuelo le pasaba lo mismo con vos.