lunes, 22 de junio de 2009

Sobre las puteadas

Hace varios días que tenía ganas de escribir sobre esto.

Cuando yo digo que mi abuelo puteaba mucho, no sé si el lector se hace una clara idea de lo que eso significa. Mi abuelo podía mandarme a la reputa madre que me parió por pisarle un callito, decir "ya voy" más de tres veces y no ir nada, o por ponerme a llorar porque casi mato a un pez. Y jamás se me ocurrió que esa puteada hiciera referencia a mi vieja, a quien él había querido mucho y de quien sólo le escuché decir cosas buenas. Más me jodía que me dijera cosas como "marmota". Eso era personal, yo era la marmota, pero lo otro no tenía ninguna relación conmigo. Como cuando decía "me cago en Dios". Era una puteada lanzada al espacio, ahí donde estaba ese mítico Manolo que lo escuchaba. Pero ojo, eso no quita que gritara y se le saltaran los ojos y casi, casi le saliera espuma por la boca.

Cuando me enojo mal mal mal, me sale putear. Mandar a la mierda, cagarme en todo. Y nada de esto significa mucho para mí. Es solamente la verbalización de mi bronca y mi impotencia. Peor me parece decir de alguien que es "un cretino" o "una buscona".

Muy linda la explicación, pero cuando me enojo mal mal mal, del otro lado puede haber una persona que no tiene por qué saber ni comprender que para mí las palabrotas no son el peor insulto, que ni siquiera son insultos. Hace unos días me pasó algo de esto y tuve conciencia, por primera vez, de que eso de haberme criado en un hogar en el que un señor me mandaba a la mierda a cada rato y por nada, no era gratuito ni tan chistoso.

Y que ya instalada en mis treinta, no puedo seguir echándole la culpa a mi crianza por mis defectos.

6 comentarios:

Yuyo dijo...

Tené en cuenta que culpar a la crianza por tus defectos podría tener un origen genético
:-)

viovio dijo...

Cuando uno logra "renacer" de su crianza, es porque la puede ver en perspectiva. Y señal de madurez emocional. Bravo perez! este blog es tu terapia

madre hay una sola dijo...

El otro día me reí porque el Fede, tratando de sacar a un gato reacio a irse del sofá, le dijo "puto". Después pensé: ¿y si en vez del gato fuera un compañerito del jardín? ¿O el día que descubra que puto es peyorativo de gay, y decida entonces que ser gay es malo? No es gracioso, no no. ¿Pero cómo se hace para dejar de putear?

Malhumoretti y Neptuno dijo...

hay frases mucho más hirientes que simples puteadas, no?

soledad dijo...

Mi abuelo puteaba así:
-La reputamadrequeloparió!!!! Me cago en dios!, Esto es una desgracia puta!!!!
(cuando, por ejemplo, se le caia una empanada al piso)
Y mi abuela decía:
- Viejo no putees a Dios!!! Te va a castigar!!!
Y entonces, mi abuelo:
-Pero dios y la puta que lo parió!!!!
(y la nona):
- Viejo!!!!!! (toda escandalizada) La madre de Dios es la Virgen María
Nono:
- Pero que va a ser virgen esa!!!
y ahí, recién ahí se calmaba. Pero siempre puteaba igual, SIEMPRE. y mi abuela siempre le decía lo mismo.
Cada vez que me tropiezo en la calle, o se me cae un papel, repito: Esto es una desgracia puta!!!!!!

perez dijo...

Soledad: ¡Qué gran anécdota!